El primer indicio { Danielle Hudson}

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El primer indicio { Danielle Hudson}

Mensaje por Invitado el Dom Nov 03, 2013 4:06 am

Hacía exactamente menos de tres días que su vida laboral en la isla de Krakoa comenzaba, y la verdad era que el trabajo no era para nada como lo imaginaba, o como su hermana Danielle lo había pintado. La verdad es que era mucho más sencillo de lo que esperaba. La gente era muy amable con ella, y a pesar de tratarse de gente extraña y adinerada, recibía muy buenos tratos y dinero. Las propinas eran mucho más de lo que tal vez ganaría en un día de ingeniera informática como recién egresada. La vida en la isla, cada vez la enamoraba más, pero casi que se sentía culpable de sentir cariño por este lugar, tan remoto. Pues la situación que la había traído a la isla, le quitaba el sueño, y le preocupaba en una forma que no le permitía disfrutar del tan paradisiaco y envidiable lugar, como a ella le gustaría.
En general Ashley, era una chica muy alegre y apegada a la naturaleza. Tal vez en otras instancias estaría colada en medio del bosque o de excursión por algún risco, donde se adentraría en un problema seguro solo por curiosidad, o estaría tendida bajo el sol, por horas. Seguramente textearía a una amiga de la facultad para presumir su nueva vida, pero la imagen de su padre postrado en cama y empeorando, la hacía atarse a la realidad, ser consecuente, realista y responsable. Caminaría de la casa al trabajo y del trabajo a la casa sin gastar un solo peso de los que ganase como camarera. Así que eso hacía, saliendo apresurada del trabajo sin permitirse entablar una charla amena con nadie, solo debía volver a casa, y enviar las ganancias de sus primeros tres días, no era poco. Y le serviría más a su madre que a ella misma. Se cambió solo un par de prendas de su vestimenta de camarera del ferry, y se apresuró a hacer el depósito, para luego tomar sus cosas y caminar a casa.
- Hola!... –exclamó abriendo la puerta de forma natural – ya llegueee! – avisó haciendo mucho ruido. Sabía que tanto Klaus como Danielle trabajaban de noche muchos días a la semana, y lo último que quería era encontrarlos desnudos por alguna parte de la casa. Casi pensaba que su nula actividad sexual se debía a la vergüenza que le provocaba entrar a su propia habitación durante su adolescencia y encontrar a Danielle con un chico de dudosa reputación con ella a punto de intimar, o casi intimando. Era un trauma que alguna vez debía superar, pero que sabía que jamás borraría, y es que su hermana no era precisamente cauta en esa clase de actos, es más era como si ni siquiera le importase que la encontraran, suponía que ya había madurado, así que en cuanto la escuchase sabría que debía retraerse. Por su propio bien. Ashley no era la misma chica tímida que Danielle dejó cuando se fue. Pero al no recibir respuesta, lo entendió, tal vez había demorado más de lo que esperaba en su trámite del depósito. Seguramente ambos se habían ido a trabajar. Consultó el reloj, y lo entendió, era pasado de la hora que Dan y Klaus entraban. Cerró la puerta tras ella y depositó las llaves en el llavero junto a la puerta, pero grande fue su sorpresa cuando notó que estaban las de Danielle, pero no las de Klaus – Danielle? - preguntó algo más bajo que antes, podría ser que estuviese sola, pero no era posible, Dan no saldría sin sus llaves, no de este apartamento. Tal vez de casa lo hizo a propósito, pero de su propio y genial apartamento nunca.
Caminó hacia la cocina, para tomar un vaso limpio y llenarlo de agua. Claramente a la rubia le tomaría más de diez días aclimatarse a una isla tan distinta de Londres en cuanto al clima.
Caminó hacia la habitación que su hermana le designó como suya, y al pasar frente la puerta de la habitación de Klaus y Dan frunció el entrecejo y golpeó suavemente – Hey Dan, no deberías estar en el trabajo? - golpeó algo más fuerte algo cabreada dándole un sorbo a su vaso con agua-Dan?, estas ahí?
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Re: El primer indicio { Danielle Hudson}

Mensaje por Danielle M. Hudson el Dom Nov 03, 2013 5:54 am

Tras llegar, Klaus había actuado tal y como esperaba. Bueno, quizás se había enfadado y afectado más de lo que esperaba, pero prefirió no darle más importancia de la que ella creía que tenía.
La morfina y los cuidados de Klaus la dejaron dormir a ratos, en un fino equilibrio entre la conciencia y la inconsciencia que se hacía llevadera mientras él se escaqueaba de un par de trabajos para esa tarde. Aunque a pesar de todo, no le permitió librarse de ir a trabajar en la noche, pues como bien le explicó, los jefes no se pondrían de mejor humor con ella si retenía a Klaus sin generar beneficio. Las cosas eran así y el trabajo de Danielle peligraba tras eso.
Aunque la rubia rezaba porque su solución, práctica, ilegal y jodidamente creíble convenciese de que ella aún era más que rentable solo por su mentecita retorcida para ganar dinero y dejar al resto con las carteras vacías. Por eso era buena puta al fin y al cabo.
El fin siempre justificaba los medios. O eso había pensado toda su vida.
Aunque no todo fue tan sencillo cuando decidió ducharse mientras Klaus hacía la cena. Ya estaba desnuda, ya se había visto esa mañana y la noche anterior. Pero nada podría prepararla psicológicamente para el shock que supuso verse de frente en el espejo del baño. Sin nada de ropa. Con la luz natural entrando por las ventanas opacadas. Sintió un grito, pero lo contuvo. Cerró la puerta tras su espalda y se quedó mirándose, horrorizada, en agónico silencio. Era un lienzo que narraba una historia, que había sido pintado a golpes con sudor y sangre por el artista más despreciable que conocía... Aquel método no justificaba un fin que desconocía.
Las manos de Bosco estaban marcadas por toda su piel, no había rincón donde un par de dedos o la mano entera no estuviese marcada. Arañazos, rozaduras. Incluso brechas y cortes por cristales. Los moratones eran desde pequeños y absurdos a grandes dolorosos. Algunos, se superponían y es que su vientre era de un espantoso color violeta. La brutalidad de los tratos ajenos jamás se le hizo tan asfixiante. Solo su rostro era un demacrado reflejo de la historia. La mejilla marcada en morado, golpeada. El labio desgarrado, de una forma casi más espantosa de lo que dolía, pues una dentellada tras otra lo había deformado hasta dejarlo como una masa rojiza y sanguinolenta.
Lloró de forma amarga, pero no hasta que el agua no caía sobre ella arrastrando las lágrimas que nunca admitiría, lágrimas de rabia. Duró horas y Klaus no quedó de otra que golpear en la puerta para avisarla que la cena estaba lista y que él se marchaba. Nunca sabrá de dónde salió una voz firme que era la propia para despedirse... Pero aquello fue la llamada de atención para saber que el tiempo de lamentarse, terminaba.
Picoteó la comida, se secó, se puso la camiseta de baloncesto extra grande que Bosco le había dado y se metió en la cama sin más miramientos, pues el día siguiente, sería momento de volver a sacar el hacha de guerra. O al menos, pensaba que le quedaban horas de tregua en su cama y la inconsciencia provocada por otra tanda de drogas que guardó cuidadosamente antes de acostarse, la llevó al mundo de sueños inquietos y difíciles de explicar.
Como siempre que dormía, murmullos reveladores salían de sus labios, demasiado bajitos para que nadie pudiese entender nada. Pero el estar sumida en sus sueños no evitó que algo la perturbase.
-Ash...- murmuró con la boca seca, restregándose los ojos. Aún sin demasiado conciencia se puso en pie, soltando un quejido y abrió la puerta, tapándose con la mano los ojos por la luz, sin reparar en la vista del destrozo a su hermana, sin preparación alguna a lo que vería.- ¿Se puede saber qué pasa?



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Re: El primer indicio { Danielle Hudson}

Mensaje por Invitado el Dom Nov 03, 2013 7:22 am

Bebió un sorbo de agua. No podía creer lo irresponsable que su hermana era a veces, seguramente se había quedado dormida viendo alguna tontería en tv, y ya se le hacía tarde. No podía imaginar un retraso en ese mundo, si el show se retrasaba la culpable más directa sería ella. Volvió a golpear, pero parecía que ella ya la había escuchado, porque oyó un ligero “Ash” desde el otro lado de la puerta, así que exclamó – Vamos Dan, que se te hace tarde – exclamó, a punto de darse media vuelta para adentrarse en su propia habitación. Al menos Dan estaba despierta, ya había sido alertada y su misión afuera de su habitación estaba cumplida, pero sin siquiera avisarle, Danielle había abierto la puerta, y Ashley sintió como un escalofrío le tiraba la espalda, y el vaso de agua se le resbalaba cayendo al piso y liberando el sonido propio de un cristal roto, que ahogo el sonido del grito de terror de Ashley. –Danielle!, que es lo que te ha pasado! – exclamó alzando la voz, preocupada en cuanto entendió que tenía la el rostro herido, y no se trataba de una persona diferente a su hermana mayor. –Quien te ha hecho esto? – gritó con el ceño completamente fruncido y comprobando que sus heridas se extendían hacia los brazos y también a las piernas. Sin siquiera imaginarse de quién podría ser el responsable, o causa de qué, solo sabía que debía hacer algo, y esperaba estar a tiempo – Ok, quédate aquí, llamaré a Klaus, y a un doctor – dijo esperando sonar calma y seria, pero estaba alterada y fuera de si, necesitaba buscar ayuda de un tercero o no sabría como manejarlo.

Caminó rápidamente sobre los vidrios rotos que dejó el vaso recién quebrado y corrió a buscar su teléfono celular en el bolso. Al encontrarlo marcó rápidamente al 911, y volvió corriendo donde su hermana mientras se discaba el teléfono.

-Danielle, necesito que me digas antes que me contesten, qué molestias tienes, dónde te duele, si te has mareado o has tenido vómitos… -preguntó por si acaso el paramédico al otro lado le daba instrucciones de algún tipo, pero al volverle a mirar la cara solo pudo hacer una mueca de dolor y sufrimiento. Sentía como si sus heridas le dolieran en su propia piel y se estremeció – Dios, tendrán que ponerte puntos en ese labio – cerró los ojos apretando los parpados, cuando al otro lado de la línea contestaron – Hola?, Emergencias?... – preguntó como si la operadora no hubiese saludado con un evidente “emergencias 911, en qué puedo ayudarla”
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Re: El primer indicio { Danielle Hudson}

Mensaje por Danielle M. Hudson el Dom Nov 03, 2013 5:03 pm

Gruñó cuando la escuchó al otro lado de la puerta. ¿Qué mierda se cree? Pensó enojada porque le metiese prisa, al fin y al cabo, tenía veintiséis años por cumplir en unas semanas y era ella la que mantenía a Ash y a sus padres ahora, no necesitaba que una cría estúpida a su modo de verlo le dijese que llegaba tarde al trabajo. Como si supiese algo. La molestia de Dan creció al punto de que abriese de forma brusca, casi al borde de dar un portazo contra la pared.
Entonces un sonido ahogado y el vaso reventando contra el suelo se sobrepusieron y Dan frunció el ceño, a punto de reclamar que ese vaso era de diseño y valía dieciséis pavos. Pero la voz gritona de su hermana la hizo tensar la mandíbula al punto que dolía. Quiso haberla ahogado con la almohada cuando aún eran pequeñas. Se hubiese ahorrado muchas cosas.
Quiso en ese momento exponerle de forma contundente y práctica que se callase o le cortaría la lengua, que le dolía la cabeza como si hubiese sido usada de balón oficial en una final del mundo de fútbol y que su humor rondaba lo psicótico. Con tintes criminales. Además de que hacía menos de veinticuatro horas había ejecutado a un hombre con un tiro a quemarropa entre ceja y ceja. Pero por suerte o por desgracia, no pudo decirle nada, ya que la menor la atosigaba y su cerebro aletargado por las drogas y el dolor no iba a la velocidad histérica de Ashley. Le recordó entonces a su madre, que perdía la calma en situaciones así como una facilidad pasmosa, como una niña. Mientras que su padrastro, el padre de Ash, siempre mantenía la fría calma, al menos aparentemente. Y los gritos de Ashley le estaban trepanando los tímpanos.
-Dios, cállate antes de que te calle- gruñó.
Como cualquier persona en un ataque de histerismo, de nerviosismo, Ashley actuaba impulsivamente y de forma absurda y Danielle estaba muy al límite de sus fuerzas y su paciencia. Por eso, en cuanto su cuerpo reaccionó saltó por encima de los cristales y acortó la distancia a su hermana, arrebatándole el móvil. Pero la operadora ya se hacía oír. La mirada que salió de los ojos grises de Dan podría haber asesinado a Ashley con facilidad mientras su voz sonaba calmada, tranquila y falsamente cordial.
-Disculpe, mi hermana menor andaba gastando una broma, mil perdones- dijo antes de colgar, escuchando el fastidio de una operadora por desgracia ya acostumbrada a jóvenes aburridos con ganas de molestar. Una excusa muy creíble y dejaba a Danielle como única interlocutora de su hermana.- Eres una maldita histérica y juro por dios que sino te golpeo esa estúpida cabecita que tienes es porque me duelen demasiado los brazos como para poder matarte a golpes. Ahora, cállate.
No alzó la voz, era mortalmente baja y la ira se notaba a la perfección. Como una fría caricia de esas que te hielan la sangre.
Dan nunca había sido una persona pacífica, más bien siempre había tenido problemas de agresividad, pero el deporte en la adolescencia había evitado que alguna vez golpease a su hermana o a sus padres. Aunque había habido momentos donde nadie hubiese dudado que cogiese un cuchillo en mitad de la noche y los hubiese apuñalado uno a uno. Incluso, estuvo en un psicólogo por sus problemas de ira. Y nunca había parecido tan dispuesta a golpear a su hermana como en ese momento, en el que hacía verdaderos esfuerzos por no volcar cosas que no eran culpa de Ashley en la situación. Contrólate. Contrólate. Respira hondo y no la mates, pensó para ella misma. Cerró y abrió los puños varias veces queriendo mantener sus manos ocupadas en algo antes de que pudiese retomar la conversación sin amenazas de tintes homicidas.
-Klaus estuvo conmigo toda la tarde y ya me vio un médico. Y baja la voz, me das jaqueca- le devolvió el teléfono, aunque antes de soltarlo la fulminó.- Y no vuelvas a montar un numerito así o no seré tan amable contigo- y era tanto advertencia como amenaza.- Ya me pusieron puntos. Cinco.
Le hubiese enseñado en interior del labio con los puntos, pero prefirió no hacerlo. Por fuera solo le quedaría esperar que curarse e ir a su cirujano plástico a que le arreglase el estropicio. Pero por el momento, solo había una cosa indispensable: controlar su carácter inestable por completo.



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Re: El primer indicio { Danielle Hudson}

Mensaje por Invitado el Miér Nov 06, 2013 5:06 am

No entendía bien cómo era que Danielle con toda la madurez que tenía encima encontraba todavía energías para meterse en líos extraños, y en el lapsó de solo minutos, una serie de ideas descabelladas y absurdas bombardeaban su mente. Ahora se lo cuestionaba todo, y no era capaz de hilar ideas, pues el cómo, cuándo y por qué, no la dejaban en paz, y lidiaban violentamente con la idea de resolver la emergencia del presente que era el mal estado de las heridas de su hermana mayor.

Tenía el teléfono apegado a su oído, y escuchaba a la operadora del otro lado, pero Danielle ágilmente, a pesar de todas sus heridas, saltó los vidrios del suelo para quitarle el teléfono a Ashley y acusarla de ser una estúpida cría bromista, justo en el momento en que Ashley estaba a punto de reprenderla por cruzar con los pies descalzos sobre el montón de vidrios- Danielle!, no menosprecies una herida en el pie, puede ser gravísima si no te has vacunado del tétano, o cualquier enfermedad desconocida!, Te recuerdo que estamos en una isla tropical…-  murmuraba imparable Ashley mientras Dan lideaba con la operadora sin prestarle una gota de atención y Ashley la llamaba – Danielle!, Ponme atención, no estoy jugando, te juro que se de esto! ¿Tienes todas tus vacunas al día?– frunció el ceño la menor de las Hudson, preguntando sobre la salud de su hermana como si se tratase la de un perro, pero Dan no ponía atención, o si lo hacía estaba demasiado ocupada fulminandola con la mirada mientras se excusaba con la operadora – Una vez, estaba Kat...- Comienza la menor relatando una antigua historia de uniersidad-... en esta fiesta de fraternidad, y yo estaba como… “deja esa botella, te vas a matar”, y ella estaba como “aah déjame, soy una chica grande, te crees mi madre”  – decía imitando una segunda voz más grave– y luego yo estaba como loca, pues estaba en la baranda de la casa tan jodidamente sobría, porque tu sabes que no bebo alcohol, y... bueno, la bajé, y la chica se cayó y su botella se rompió y se entierra un vidrio en el pie, entonces tuvimos que llevarla de urgencia, y fue ahí que  nos enteramos que Kat era diabética, y con Debbie estábamos como : “Y ahora que haremos, qué le decimos a su madre…” y entonces… - Ashley enmudeció, porque Danielle acababa de cortar el teléfono y pareciera no haber escuchado una sola de las palabras atarantadas y repentinas de Ashley, su mirada era de odio absoluto, y Ashley no lo entendía. Solo quería ayudarla, y luego de que le amenazó de forma suave pero letal, Ashley bajó la mirada- Dime, están bien tus pies?, has pisado algo de eso? – Preguntó y ni siquiera esperó la respuesta, pues parecía que Dan no estaba dispuesta a colaborar. – Deja que ya lo limpió yo, por favor no te muevas – corrió en búsqueda de una pala y una escoba, mientras que Danielle explicaba que Klaus ya la había llevado de urgencia, y que ya había sido atendida por un doctor, lo cual hizo a Ashley disminuir sus revoluciones por minuto – Uf… que suerte, y estas bien?, necesitas un cuidado especial?- preguntó volviendo mientras ponía cara de perrito degollado sosteniendo la pala en una mano y la escoba en la otra. – Quieres que te prepare algo?, un te?, se me dan bien las infusiones calientes, tal vez pueda pasar por el mercado y comprar algo para el dolor – barrió los vidrios sobre la pala- Debes decirme si tienes algún vidrio en el pie, revisate bien porque una infección en la planta es gravísima, sobretodo si tienes diabétes. Debb decía que Kat tenía diabetes, y era gravísimo, pero luego era solo que se había confundido y tenía una herpes, es que estaban TAN borrachas... ¿te imaginas fuera diabétes?, corría el riesgo de perder el pie. OH POR DIOS! Dan! no tendrás diabetes verdad? – dijo Ashley exaltada nuevamente, porque si era asi, Ash se sentiría nada más culpable de haberle hecho una herida a su hermana, y ahora si tendría que llamar a urgencias, y nuevamente Ash desvariaba con un millón de escenarios diferentes y se volvía loca por dentro
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Re: El primer indicio { Danielle Hudson}

Mensaje por Danielle M. Hudson el Miér Nov 06, 2013 9:08 pm

Colgó rápidamente mientras Ashley hacía el idiota. Porque para Danielle la menor hacía eso desde que se levantaba hasta que se dormía. Así que en vez de matarla, que era lo que quería, la dejó contarle una anécdota que ni escuchó mientras le daba una patada al sofá que lo mandó a más de un metro de su sitio. Dolor. La ayudaba a calmarse, sentir dolor en su propio cuerpo era un buen sustitutivo del dolor ajeno, una buena forma de canalizar la rabia. Luego, le dio otra patada y lo empujó a su sitio de dos movimientos, pues aunque a duras penas podía si quiera respirar sin sentir punzadas de dolor, la adrenalina por el enfado y su forma física le permitían aquello.
-QUE-TE-CA-LLES- advirtió, señalándola con el dedo. La próxima no sería el sofá de diseño, sería ella.- ¡Están perfectos, idiota! Y no debería haber saltado sobre cristales sino fuese por tu culpa.
La observó huir a por la escoba y el recogedor y aunque en una situación normal se los hubiese quitado con un “no vayas a empeorarlo más” en esta estaba demasiado furiosa para tocarla. Solo le devolvió el móvil y le dio escuetas explicaciones que si la contentaban o no, le daba igual. Solo se tiró en el sofá de mala manera, tapándose la cara con un cojín, deseando ahogarse y así no soportar más a su hermana menor.
-¿Suerte?- aquello la hizo reír en un cambio de humor bipolar y brusco. Suerte, esa fue buena. Suerte no es que tu jefe el sicario te folle mientras te da una paliza tras obligarte a matar a alguien. Gran concepto de la suerte, hermanita.- Necesito RE-PO-SO y TRAN-QUI-LI-DAD. ¿Sabes que es eso?
Lo malo es que el enfado psicótico no le podía durar para siempre, porque al quitarse el cojín de la cara y verla con los utensilios de limpieza y cara de cordero degollado era imposible. Junto a Danielle, Ashley era demasiado débil. Demasiado niña. Porque en la lotería de la vida las cosas más difíciles habían sido para la mayor y la pequeña había crecido protegida por unos y por otros. La independencia voluntaria no es igual a la forzada. Y no estaba en Danielle machacar a alguien que veía indefenso y perdido en un mundo tan oscuro que ni si quiera sabía donde estaba.
-Sigo odiando el té y las infusiones- aclaró, pues le desagradaban de niña, le desagradaron de adolescente y ahora, nada había cambiado con eso. Ella era de café y refrescos. Y chocolate caliente.- Ya me recetaron analgésicos y me importa una polla muy gorda si los han probado en animales, ahórratelo- explicó, no diciendo que a parte, ella se automedicaba bastante bien.- Solo baja la voz, es insufrible. Si quieres empeorar mi jaqueca mejor agarra un taladro y trepáname el cerebro, será más rápido y me dolerá menos.
Pero Ashley que tenía especial talento para desquiciar a su hermana mayor y alzar la voz hasta puntos que envidiaría cualquier cantante de ópera, capaz de reventar copas, ventanas y cristales blindados, ni hablemos de los tímpanos, volvió a la carga. Danielle por un momento extrañó al georgiano. Y aquello le dejó claro que estaba muy jodida por tanto golpe.
Se quitó los calcetines y mostró vendajes. Se había cortado los pies en su forcejeo con Bosco y le había costado un rato donde la doctora debió sacarlos y desinfectar, incluso coser las heridas.
-Ya Ashley, deja de desvariar. La diabetes tiene un componente genético, no soy diabética y de tener que serlo me quedan años para que se desarrolle la enfermedad- explicó cansada, pues de serlo de nacimiento, la hubiese tenido a la adolescencia. Y de ser por su mierda de vida, aún le quedaban algunos años para preocuparse.- Dios ¡¡¡TÓMATE UNA PUTA TILA Y CÁLLATE!!!- gritó mientras se ponía en pie y regresaba a su dormitorio, dando un portazo tras ella, porque sino, la iba a matar. No recordaba haber dicho tantas veces el verbo callar a alguien en tan poco tiempo desde que se fue de su casa. Se notaba que Ashley volvía a su vida, demasiado. Y la odió con toda su alma, con todas sus fuerzas.



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Re: El primer indicio { Danielle Hudson}

Mensaje por Invitado el Jue Nov 07, 2013 4:13 pm

Mientras relataba lo ocurrido en la fiesta de Sigma Phi, donde ni siquiera se sentía a gusto de asistir y encima se vio envuelta de una situación de emergencia, donde ella era la única cuerda, Danielle pateaba un sofá sin explicación alguna, y Ashley se detuvo y enmudeció sin entender nada. Al principio pensó que tal vez su rabia contenida venía desde otro lado, así que intentó volverse más comprensiva y empática, pero al segundo entendió que la verdadera molestia era ella misma.

-Solo intento ayudarte Dan – se defendió, aunque se sentía bastante mal por haber roto ese vaso que seguramente era valioso. Era evidente, según los registros que llevaba en su memoria, que Dan no tenía aguante para la torpeza. Su paciencia tenía un límite muy corto. Es que en general Danielle nunca fue una chica de genio liviano, por lo que podía preveer el mal humor, sin embargo no lo entendía, en una situación similar, Ashley estaría tirada en la cama, esperando muchos mimos de sus seres queridos. O probablemente no esperando nada, tal vez estaría en estado de shock todavía por lo que sea que le hubiese pasado. Y pensar en todo esto, le hizo abrir su curiosidad – Oye Dan...- le llamó, pero Danielle iba por el tercer “cállate” del día, y le cerró la puerta de un portazo en la cara justo antes des poder sacarle algo de información – Daaaan! Solo quiero ayudarte, te prometo toda la calma y tranquilidad si me respondes una pregunta! – Golpeó la puerta – Dan! – gritó tras la puerta esperando respuesta y esperó, golpeando de vez en cuando insistentemente. No era normal lo que le estaba pasando, No había forma de que sus heridas fueran un accidente, pues podría jurar que vió una mano calcada en uno de sus muslos – Danielle! – exclamó nuevamente de forma insistente. Sabía que su hermana probablemente habría estallado en furia, pero insistió. Era preocupante, extraño. Necesitaba saber si su hermana estaba bien - Dan llamaré a Klaus para decirle que has recaído y que las drogas ya no surten efectos! – eso, sabía que eso la sacaría de onda, y de alguna forma podría hacer que saliera, aunque se tratara de una mentira vaga, que esperaba no tener que efectuar – Supongo que has llamado a tu trabajo para excusarte, porque no si no es asi, yo me encargo hermanita – dijo alejándose de la puerta a sabiendas que a Dan podría estar dándole una crisis nerviosa – Donde guardas la guía de teléfonos? – “Guía de teléfonos?” se preguntó por dentro Ashley. ¿En serio todavía se usaban las guías de teléfonos?, tendrás que esforzarte más Ashley, tal vez encontrar otra salida, seguro que que la encontrabas alejándote de la habitación de Danielle

- Ah! Seguro las guardan en esta bodega que me dijiste – toma el pomo de la puerta misteriosa de Dan girando la perilla un par de veces sin resultado. Sabía que no podría entrar pero al menos estaría causando el efecto deseado en su hermana Mayor. Necesitaba preguntarle cómo se había hecho eso.
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Re: El primer indicio { Danielle Hudson}

Mensaje por Danielle M. Hudson el Jue Nov 07, 2013 10:26 pm

-Pues no ayudas Ashley, nunca ayudas. Eres un gran estorbo. Un puto grano en el culo. Maldito mil veces el día que dejé de ser hija única.
Se arrepentiría de aquello, quizás no porque fuese mentira, ella no quería a su hermana y decir otra cosa hubiese sido mentira, aunque tampoco la odiaba... No demasiado al menos. Lo que se arrepentiría era de las palabras, de la forma en que le dejaba claro que para ella volver a tenerla en su vida era insufrible. Y es que todo iba más allá de un maldito vaso. Y por otro lado, Dan no llevaba bien que nadie se preocupase por ella, había aprendido a ser mortalmente independiente. Y que entre todas las personas fuese su hermana menor la preocupada, le repateaba el hígado.
No necesitaba de nadie que la cuidase, ni se preocupase. No lo quería. Ella era auto suficiente, por diez. Había sobrevivido sola bastante bien y no había que engañarse, que permitiese a determinadas personas formar parte de su vida no significaba que los quisiese de niñeras. Ni que tuviesen voz o voto en su vida. O que no fuese capaz un día de coger sus cosas y largarse sin avisar. Era una nómada, no se ataba a nada, ni a nadie y menos a una familia a la que solo la unía el apellido.
Estaba que trinaba y se encerró en el cuarto, caminando de un lado a otro como una fiera enjaulada. Se vistió, un chándal, negro, una sudadera con capucha. Se puso las zapatillas. Prefería salir de allí y terminar de joderse a permanecer encerrada, sentía que se estaba asfixiando en esa casa, en esos momentos.
Abrió la puerta topándose de pleno con Ashley. Contenía el dolor y anduvo evitando cojear por el pasillo.
-La respuesta a cualquier pregunta que venga de ti es “no te importa”.
La escuchó amenazarla mientras enarcaba una ceja, aquello era absurdo, tanto que no tenía valor alguno como amenaza. Ni valor para que mereciese respuesta. Pero aún así, en su estado de rabia, dejarle claro lo idiota que era siempre era agradable.
-No tenemos guía de teléfonos. No tienes el número de Klaus y yo no te lo daré. Y tampoco el de mis jefes. No me jodas y vete a no sé, comer brotes de soja.
Se puso la capucha y agarró las llaves, el móvil ya lo tenía a buen recaudo en su bolsillo y estaba lista para salir de ahí a hacer footing o a arrastrarse medio muerta, pero lejos de la menor. Pero cuando andaba abriendo la puerta a la calle y oyó el característico sonido de una manilla intentando ser abierta cuando un candado lo evitaba la dejó paralizada. Y una idea brilló como una bombilla...
-Oh, ¿quieres ver que hay en esa habitación?- respondió sonriendo siniestra mientras volvía a cerrar la puerta y caminaba hacía su hermana, como un jaguar mirando a su presa.



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Re: El primer indicio { Danielle Hudson}

Mensaje por шеф el Mar Dic 17, 2013 4:35 am


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